El Camino de Santiago guarda siglos de historia, pero también un buen número de leyendas y relatos sorprendentes. Historias de peregrinos, milagros y sucesos misteriosos que se han transmitido con el paso del tiempo. Este Halloween, recuperamos tres de ellas:
El misterio de Obanos
Esta leyenda medieval, ambientada en Obanos (Navarra), tiene como protagonistas a los hermanos Felicia y Guillén, hijos de los duques de Aquitania.
Según la tradición, Felicia peregrinó hasta Santiago de Compostela y, tras completar su viaje, decidió renunciar a su vida de privilegios para ayudar a los demás. Su hermano Guillén salió en su busca para convencerla de regresar a casa, pero, ante su negativa, acabó asesinándola en un arrebato de ira.
Guillén pagó su arrepentimiento dedicando el resto de su vida a la penitencia y el cuidado de otros peregrinos. Del sepulcro de Felicia se dice que brotó una flor, símbolo de santidad.
La historia continúa muy presente en su lugar de origen, donde se representa una recreación teatral de El Misterio de Obanos desde 1965.
El gallo y la gallina de Santo Domingo de la Calzada
La tradición cuenta la peregrinación a Compostela de un matrimonio alemán y su hijo Hugonell. Durante su estancia en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), la hija de un posadero se enamoró del joven y, al no ser correspondida, escondió una copa de plata entre sus pertenencias y lo acusó de robo. Hugonell fue condenado a la horca.
Sus padres descubrieron después que seguía vivo y acudieron a comunicar el milagro al corregidor de la ciudad. Este último respondió que el joven estaba tan vivo como el gallo y la gallina asados que se disponía a comer. En ese instante, las aves recobraron la vida.
A raíz de esta narración popular surgió el dicho: «Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada».
El Vákner, la misteriosa criatura del Camino de Fisterra
En el Camino hacia Fisterra encontramos uno de los relatos más misteriosos. A finales del siglo XV, el obispo armenio Mártir de Arzendján dejó constancia de una peligrosa criatura conocida como Vákner durante su paso por la actual zona de Dumbría.
La naturaleza de esta bestia sigue siendo objeto de interpretaciones. Una de ellas vincula el relato con los lobos que habitaban estos montes y de los que los peregrinos pudieron ser víctimas.
Hoy, el Vákner forma parte del imaginario cultural de la zona, como demuestran las estatuas, el festival y el certamen literario dedicados a esta misteriosa criatura.
